(ARTÍCULO DE OPINIÓN)
Tras más de 25 años de negociaciones, el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur se encuentra en un momento decisivo. En una etapa marcada por tensiones geopolíticas, reconfiguración de las cadenas de suministro y una competencia global cada vez más intensa, seguir retrasando su ratificación enviaría una señal equivocada al tejido industrial europeo, y de manera muy especial al de la Comunitat Valenciana.
Un solo error de llenado puede contaminar el inventario, detener las transferencias y provocar incidentes de seguridad y medioambientales.
El sector europeo del biogás y el biometano está cobrando un nuevo impulso. Empujado por la política climática, las preocupaciones sobre la seguridad energética y el aumento de los precios del gas natural, el biometano se considera cada vez más un componente vital del futuro mix energético de Europa.
La energía nuclear se ha situado de nuevo en el centro de las estrategias energéticas globales como una pieza clave para garantizar la seguridad del suministro, la estabilidad de los precios y la descarbonización efectiva de los sistemas eléctricos.
El pasado 26 de enero, FEGECA, junto con la Plataforma Gas Verde Sí, organizaron en el Congreso de los Diputados, la jornada “El biometano y los gases renovables en la política energética española”.
Un estudio realizado en 2024 por Deloitte y The Manufacturing Institute predice que casi dos millones de puestos de trabajo del sector de la fabricación podrían quedar sin cubrir durante la próxima década si no se aborda la escasez de talento.